Investigación de Aalto University
28/05/2026 | 01:29
Redacción Cadena 3
La degeneración macular relacionada con la edad (AMD) es una de las principales causas de ceguera en adultos mayores. Se estima que alrededor de un tercio de las personas mayores de 80 años la padecen. En este contexto, un equipo de investigadores de la Universidad Aalto ha desarrollado un tratamiento innovador que utiliza luz infrarroja para calentar suavemente el tejido en la parte posterior del ojo, activando así los sistemas de limpieza y reparación natural de las células antes de que se produzcan daños irreversibles.
La mayoría de los casos de AMD son de tipo seco, que avanza de manera gradual y puede afectar la visión central, dificultando actividades cotidianas como leer o conducir. A pesar de su prevalencia, las opciones de tratamiento para detener su progresión son limitadas. Este nuevo enfoque propone una estrategia diferente: en lugar de reemplazar las células dañadas una vez que se ha producido la pérdida de visión, los investigadores buscan ayudar a las células oculares vulnerables a defenderse y repararse a sí mismas antes de que la enfermedad cause daños severos.
El tratamiento consiste en calentar el tejido ocular mediante luz infrarroja controlada. El objetivo es elevar la temperatura del tejido solo unos pocos grados, lo suficiente para activar los sistemas de reparación sin causar daño. El profesor Ari Koskelainen, uno de los investigadores, explicó que la funcionalidad celular y los mecanismos de protección disminuyen con la edad, lo que expone el fondo del ojo a un intenso estrés oxidativo. Esto provoca que los radicales de oxígeno dañen las proteínas, lo que resulta en la acumulación de depósitos de proteínas grasosas llamados drusas, un signo de advertencia de la AMD seca.
El método del equipo de Aalto está diseñado para aplicarse en las fases tempranas de diagnóstico, cuando todavía hay tiempo para ralentizar o detener el proceso de la enfermedad. La clave de esta investigación radica en abordar el daño antes de que se vuelva devastador. Sin embargo, el uso de calor en la retina presenta desafíos, ya que la temperatura no debe superar los 45 grados Celsius para evitar daños en el tejido. Para resolver este problema, los investigadores desarrollaron un sistema que puede calentar el tejido mientras monitorea la temperatura en tiempo real, garantizando que el tratamiento se mantenga dentro de un rango seguro.
El tratamiento no está destinado a quemar o destruir el tejido, sino a funcionar como una señal de estrés controlada. Al proporcionar a las células un leve choque térmico, los investigadores esperan desencadenar respuestas protectoras que se debilitan con la edad. Una de esas respuestas involucra las proteínas de choque térmico, que ayudan a las proteínas dañadas a recuperar su forma correcta o, si no es posible la reparación, a descomponerlas en aminoácidos para su reutilización o eliminación.
Otro proceso importante es la autofagia, que actúa como un sistema de limpieza celular. Este proceso forma una membrana alrededor del material no deseado y utiliza proteínas de reconocimiento para guiar a las enzimas que descomponen componentes viejos o dañados. La activación de la autofagia mediante choques térmicos puede ser crucial en la AMD seca, donde la acumulación de depósitos de proteínas y el estrés celular son características centrales de la enfermedad.
Hasta ahora, el método ha sido probado en modelos animales como ratones y cerdos, donde se demostró que el calentamiento controlado podía activar la respuesta protectora deseada en el tejido retinal. El siguiente paso importante será realizar pruebas en humanos, con ensayos clínicos programados para comenzar en Finlandia en la primavera de 2026. La primera fase se centrará en la seguridad del tratamiento, sin buscar demostrar que mejora la visión o detiene la progresión de la AMD. Si esta fase resulta exitosa, se evaluará la frecuencia con la que el procedimiento deberá repetirse.
El tratamiento podría no ser una solución única, sino más bien una terapia de mantenimiento que se repita a intervalos para mantener activos los sistemas de protección del ojo. Este enfoque se inscribe en un cambio más amplio en la investigación sobre la AMD seca, que durante años se había considerado una condición con pocas opciones de tratamiento significativas, especialmente en etapas tempranas.
En los Estados Unidos, la FDA ha autorizado el sistema de entrega de luz Valeda, un dispositivo basado en luz para pacientes seleccionados con AMD seca, pero que utiliza fotobiomodulación en lugar de calentamiento retinal controlado. Aunque el tratamiento de Aalto aún se considera experimental, el interés en terapias basadas en luz está en aumento.
La investigación fue publicada en Nature Communications el 29 de octubre de 2025, y los investigadores también están trabajando para comercializar la tecnología a través de una startup llamada Maculaser. Si todo avanza según lo previsto, el tratamiento podría estar disponible en clínicas oftalmológicas en un plazo de tres años. Sin embargo, por ahora, la promesa de esta terapia se encuentra por delante de la prueba, y los próximos ensayos en humanos serán fundamentales para establecer su seguridad y eficacia.
¿Qué es el tratamiento propuesto?
Un nuevo tratamiento con láser que utiliza luz infrarroja para calentar el tejido ocular y activar los sistemas de reparación natural.
¿Quién lo desarrolló?
Investigadores de la Universidad Aalto en Finlandia.
¿Cuándo se iniciarán las pruebas en humanos?
Las pruebas están programadas para comenzar en primavera de 2026.
¿Cómo funciona el tratamiento?
Calienta suavemente el tejido ocular para activar respuestas protectoras en las células antes de que se produzcan daños severos.
¿Por qué es importante?
Podría ofrecer una nueva opción de tratamiento para millones de personas con degeneración macular seca, una de las principales causas de ceguera en personas mayores.
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