Investigación de la UC Davis
16/05/2026 | 13:23
Redacción Cadena 3
Un reciente estudio realizado por investigadores de UC Davis Health reveló que las personas diagnosticadas con trastornos de ansiedad tienen niveles de colina, un nutriente esencial para el funcionamiento cerebral, notablemente más bajos que aquellos sin ansiedad. Esta investigación, publicada en la revista Molecular Psychiatry, proporciona una visión poco común de la química que podría estar relacionada con la ansiedad en diversas condiciones.
Los investigadores revisaron datos de 25 estudios previos que midieron neurometabolitos, las sustancias químicas involucradas en el metabolismo cerebral. En total, el análisis incluyó a 370 personas con trastornos de ansiedad y 342 individuos sin dichos trastornos.
Un patrón químico consistente en el cerebro
El hallazgo más destacado fue el de la colina. Las personas con trastornos de ansiedad presentaron niveles de este nutriente aproximadamente un 8% más bajos en el cerebro en comparación con los grupos de control. Este patrón fue especialmente evidente en la corteza prefrontal, una región del cerebro que ayuda a regular el pensamiento, la emoción, la toma de decisiones y el comportamiento.
"Este es el primer metaanálisis que muestra un patrón químico en el cerebro en los trastornos de ansiedad", afirmó Jason Smucny, coautor y profesor asistente en el Departamento de Psiquiatría y Ciencias del Comportamiento. "Sugiere que enfoques nutricionales, como la suplementación adecuada de colina, podrían ayudar a restaurar la química cerebral y mejorar los resultados para los pacientes".
La colina desempeña varios roles importantes en el cuerpo. Ayuda a formar membranas celulares y apoya funciones cerebrales relacionadas con la memoria, la regulación del estado de ánimo y el control muscular. Aunque el cuerpo puede producir una pequeña cantidad por sí mismo, la mayor parte de la colina debe provenir de la alimentación.
La importancia de los trastornos de ansiedad
Los trastornos de ansiedad son algunas de las condiciones de salud mental más comunes en Estados Unidos. Richard Maddock, autor principal del estudio, es psiquiatra y profesor de investigación en el Departamento de Psiquiatría y Ciencias del Comportamiento. Ha dedicado décadas a tratar a personas con trastornos de ansiedad y a estudiar cómo estas condiciones afectan al cerebro.
"Los trastornos de ansiedad son la enfermedad mental más común en Estados Unidos, afectando aproximadamente al 30% de los adultos. Pueden ser debilitantes y muchas personas no reciben un tratamiento adecuado", comentó Maddock. Los trastornos de ansiedad incluyen el trastorno de ansiedad generalizada, el trastorno de pánico, los trastornos de ansiedad social y las fobias.
Cómo procesa el cerebro el miedo y el estrés
Los trastornos de ansiedad están conectados con la forma en que el cerebro responde al estrés, al peligro y a la incertidumbre. Dos regiones clave suelen estar involucradas: la amígdala, que ayuda a definir la sensación de seguridad o amenaza, y la corteza prefrontal, que apoya la planificación, la toma de decisiones y el control emocional.
Cuando este sistema funciona correctamente, el cerebro puede separar problemas manejables de amenazas serias. En los trastornos de ansiedad, ese equilibrio puede alterarse. Las preocupaciones cotidianas pueden sentirse abrumadoras y la respuesta al estrés del cuerpo puede volverse difícil de calmar.
La química cerebral también juega un papel. Se ha vinculado a los trastornos de ansiedad con cambios en neurotransmisores, como la norepinefrina, que forma parte de la respuesta de "lucha o huida" del cuerpo. Los investigadores de UC Davis sugieren que esta excitación elevada puede aumentar la demanda del cerebro de colina.
En el trastorno de ansiedad generalizada, por ejemplo, las personas pueden preocuparse excesivamente por eventos ordinarios y tener dificultades para controlar la inquietud o el miedo.
Medición de sustancias químicas cerebrales sin cirugía
Maddock y Smucny han estudiado durante mucho tiempo cómo la química cerebral se conecta con las enfermedades mentales utilizando espectroscopia de resonancia magnética por protones, también conocida como 1H-MRS. Esta técnica es no invasiva y se realiza con una máquina de resonancia magnética. En lugar de producir una imagen estándar de la estructura cerebral, 1H-MRS utiliza campos magnéticos y ondas de radio para medir los niveles químicos en los tejidos.
Maddock había observado previamente niveles bajos de colina en estudios de personas con trastorno de pánico. Ese trabajo anterior ayudó a llevar a cabo el metaanálisis más amplio con Smucny. A pesar de que los investigadores esperaban ver una reducción de colina, la consistencia del resultado fue notable.
"Una reducción del 8% no parece mucho, pero en el cerebro es significativa", agregó Maddock.
El estudio también encontró niveles reducidos de NAA cortical en varias regiones del cerebro tras algunas exclusiones. El NAA se considera a menudo un marcador relacionado con la salud y función neuronal. Sin embargo, la señal más clara y consistente fue la reducción de compuestos que contienen colina en los trastornos de ansiedad.
Colina, dieta y salud mental
Los investigadores piensan que la actividad crónica de lucha o huida puede aumentar la necesidad de colina en el cerebro. Si el cerebro no puede absorber suficiente para satisfacer esa demanda, los niveles de colina pueden disminuir.
Esto no significa que los suplementos de colina sean un tratamiento comprobado para la ansiedad. Maddock enfatizó que la cuestión sigue abierta.
"No sabemos aún si aumentar la colina en la dieta ayudará a reducir la ansiedad. Se necesitarán más investigaciones", advirtió Maddock. También aconsejó que las personas con ansiedad no se automediquen con suplementos excesivos de colina.
Aun así, el hallazgo suma interés a la creciente relación entre nutrición y salud mental. La colina ya es conocida por ser importante para el cerebro y el sistema nervioso, y muchas personas en Estados Unidos no obtienen la cantidad diaria recomendada.
"Alguien con un trastorno de ansiedad podría querer revisar su dieta y ver si está obteniendo la cantidad diaria recomendada de colina. Investigaciones anteriores han demostrado que la mayoría de las personas en EE. UU., incluidos los niños, no obtienen la cantidad diaria recomendada", indicó Maddock. "Algunas formas de ácidos grasos omega-3, como los que se encuentran en el salmón, pueden ser fuentes especialmente buenas para suministrar colina al cerebro".
Qué aportan las investigaciones futuras
Desde que se publicó el trabajo de UC Davis, el panorama de investigación más amplio ha permanecido intrigante pero no resuelto. Investigaciones dietéticas relacionadas en adultos han sugerido que una mayor ingesta de colina podría estar vinculada a menores probabilidades de depresión, pero el mismo estudio no encontró una asociación significativa ajustada con la ansiedad o el malestar psicológico.
Esto hace que el resultado de imágenes cerebrales de UC Davis sea especialmente interesante. Señala una diferencia química medible dentro del cerebro, pero no prueba que la baja colina dietética cause ansiedad o que aumentar la colina alivie los síntomas. Se necesitarían ensayos controlados para probar si cambiar la ingesta de colina puede alterar la química cerebral o mejorar los resultados de ansiedad.
Por ahora, los hallazgos respaldan un mensaje práctico pero cauteloso: la nutrición puede ser una pieza del rompecabezas de la ansiedad, pero no es un sustituto de la atención profesional en salud mental.
Alimentos que proporcionan colina
La colina se encuentra en varios alimentos comunes. Las fuentes ricas incluyen hígado de res, huevos (particularmente la yema), carne de res, pollo, pescado, soja y leche, entre otros.
El estudio destaca un posible vínculo biológico entre la ansiedad y un nutriente del que el cerebro depende a diario. También plantea una pregunta más amplia para futuras investigaciones: si mejorar el estado de colina podría ayudar a restaurar la química cerebral en personas con trastornos de ansiedad.
Por ahora, los investigadores aseguran que la respuesta aún no se conoce. Sin embargo, el descubrimiento proporciona a los científicos un objetivo químico más claro para investigar y brinda a las personas otra razón para prestar atención a los nutrientes que apoyan la salud cerebral.
¿Qué descubrieron los investigadores?
Los investigadores encontraron que las personas con trastornos de ansiedad tienen niveles significativamente más bajos de colina en el cerebro.
¿Quién realizó el estudio?
El estudio fue realizado por investigadores de UC Davis Health.
¿Cuándo se publicó el estudio?
El estudio fue publicado el 16 de mayo de 2026 en Molecular Psychiatry.
¿Dónde se observó la disminución de colina?
La disminución de colina se observó especialmente en la corteza prefrontal del cerebro.
¿Por qué es importante este hallazgo?
Este hallazgo sugiere que la nutrición puede jugar un papel más importante en la ansiedad de lo que se pensaba anteriormente.
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