Lunas de planetas errantes y su potencial para albergar vida

Estudio de astrobiología

Lunas de planetas errantes podrían albergar vida extraterrestre por mil millones de años

31/05/2026 | 01:29

Un estudio revela que las lunas de planetas errantes pueden mantener océanos estables por miles de millones de años, lo que permitiría el desarrollo de vida compleja en entornos oscuros y fríos del espacio.

Redacción Cadena 3

Investigadores de la Universidad Ludwig Maximilian de Múnich y del Instituto Max Planck de Física Extraterrestre hallaron que las lunas que orbitan planetas errantes, aquellos que no están ligados a ninguna estrella, podrían mantener océanos de agua líquida durante hasta 4.3 mil millones de años. Esta investigación sugiere que, gracias a la combinación de atmósferas ricas en hidrógeno y el calentamiento por mareas, estos mundos oscuros podrían ser lo suficientemente cálidos para permitir la existencia de vida.

Los planetas errantes y sus lunas

Los sistemas planetarios se forman en entornos caóticos, donde planetas gigantes pueden expulsar mundos vecinos de su sistema solar. Estos planetas expulsados son conocidos como planetas errantes o libres, ya que vagan por la galaxia sin orbitar una estrella. Investigaciones anteriores, lideradas por la física Giulia Roccetti de LMU, indicaron que estos gigantes pueden conservar algunas de sus lunas tras ser lanzados al espacio profundo.

Sin embargo, las órbitas de estas lunas pueden cambiar drásticamente, pasando de trayectorias casi circulares a órbitas altamente elípticas alrededor de su planeta.

El calentamiento por mareas podría mantener los océanos cálidos

Durante cada órbita, las lunas experimentan fuerzas gravitacionales que las estiran y comprimen, generando calor interno a través de la fricción, un fenómeno conocido como calentamiento por mareas. Los investigadores determinaron que este calor podría ser suficiente para evitar que los océanos en la superficie se congelen, incluso en las extremas condiciones de frío del espacio interestelar.

El mantenimiento de este calor cerca de la superficie depende en gran medida de la atmósfera de la luna.

En la Tierra, el dióxido de carbono actúa como un gas de efecto invernadero que ayuda a retener el calor. Investigaciones previas sugerían que las atmósferas ricas en dióxido de carbono podrían soportar condiciones habitables en exolunas por hasta 1.6 mil millones de años. Sin embargo, en los entornos fríos que rodean a los planetas errantes, el dióxido de carbono podría eventualmente condensarse, perdiendo gran parte de su capacidad de calentamiento.

Las atmósferas de hidrógeno pueden atrapar el calor

Para abordar este desafío, los investigadores exploraron atmósferas ricas en hidrógeno. Las moléculas de hidrógeno permiten que la radiación infrarroja pase fácilmente. Sin embargo, bajo presiones extremadamente altas, las colisiones entre las moléculas de hidrógeno crean interacciones moleculares temporales que pueden absorber y atrapar la radiación térmica. Este efecto se conoce como absorción inducida por colisiones.

Como el hidrógeno se mantiene estable a temperaturas muy bajas, los investigadores concluyeron que podría funcionar como una eficaz manta aislante alrededor de estas lunas, ayudándolas a conservar el calor durante miles de millones de años.

Pistas sobre el origen de la vida

Los hallazgos también podrían ofrecer pistas sobre cómo surgió la vida en la Tierra. Según David Dahlbüding, investigador doctoral en LMU y autor principal del estudio, "nuestro trabajo con el equipo del profesor Dieter Braun nos ayudó a reconocer que la cuna de la vida no necesariamente requiere un sol. Descubrimos una clara conexión entre estas lunas distantes y la Tierra primitiva, donde altas concentraciones de hidrógeno, producto de impactos de asteroides, podrían haber creado las condiciones para la vida".

Los investigadores también sugirieron que las fuerzas de marea podrían impulsar importantes actividades químicas. La constante expansión y compresión de una luna puede generar ciclos de evaporación y condensación del agua, procesos que podrían facilitar la producción de moléculas complejas esenciales para la vida.

Mundos habitables ocultos en la galaxia

Los astrónomos creen que los planetas errantes podrían ser extremadamente comunes en la Vía Láctea. Algunas estimaciones sugieren que podría haber tantos planetas libres como estrellas en nuestra galaxia. Si muchos de esos planetas también albergan lunas, el número de posibles entornos donde la vida podría existir podría ser mucho mayor de lo que se pensaba anteriormente. Este nuevo estudio sugiere que los mundos habitables pueden no necesitar luz solar y que la vida podría surgir y sobrevivir incluso en las regiones más oscuras del espacio.

Lectura rápida

¿Qué sugieren los nuevos hallazgos?
Que las lunas de planetas errantes pueden mantener océanos líquidos durante miles de millones de años, lo que podría permitir el desarrollo de vida.

¿Quién realizó la investigación?
Un equipo de científicos de la Universidad Ludwig Maximilian de Múnich y el Instituto Max Planck de Física Extraterrestre.

¿Cuándo se publicaron los resultados?
El estudio fue publicado el 29 de mayo de 2026.

¿Dónde se encuentra el enfoque principal de la investigación?
En las lunas que orbitan planetas errantes que vagan por la galaxia.

¿Por qué es relevante este estudio?
Ofrece nuevas perspectivas sobre la posibilidad de vida en entornos que no dependen de la luz solar.

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