Fenómeno digital en auge
26/07/2026 | 09:30
Redacción Cadena 3
Los Backrooms comenzaron como una simple imagen inquietante de habitaciones vacías y amarillas, pero con el tiempo, usuarios de internet transformaron este concepto en un vasto mundo ficticio que resulta perturbadoramente real. A través de videos, juegos, mapas, guías de supervivencia y relatos en redes sociales, los espectadores no solo observan el horror, sino que también participan activamente en su construcción y exploración.
Desde su aparición en 2019 en el foro 4chan, el fenómeno de los Backrooms se expandió rápidamente a plataformas como Reddit, TikTok, YouTube y diversos videojuegos. Los usuarios colaboraron para mapear, narrar y extender la mitología de este inquietante universo. Imágenes perturbadoras y relatos escalofriantes de pasillos amarillos y espacios vacíos se convirtieron en la norma dentro de este contenido generado por los usuarios.
El interés por los Backrooms se intensificó gracias al cineasta Kane Parsons, quien llevó el fenómeno de imágenes estáticas de baja resolución a una exploración cinematográfica inmersiva. Sus videos virales de "metraje encontrado" ayudaron a establecer a los Backrooms como uno de los entornos de horror más reconocibles en las redes sociales. Actualmente, Parsons está adaptando esta inquietante realidad para un thriller de horror de larga duración, lo que ha llevado a que el extraño mundo ficticio ingrese rápidamente en el discurso mainstream.
En un primer vistazo, los Backrooms pueden parecer otra leyenda urbana acelerada, similar a otros fenómenos como Slenderman o el Experimento del Sueño Ruso. Sin embargo, investigaciones sugieren que hay algo más significativo en juego, ya que los consumidores muestran un creciente interés por espacios relacionados con el horror o el trauma, así como nuevas formas de experimentarlos.
Los Backrooms comenzaron con una imagen inquietante publicada de forma anónima: un laberinto claustrofóbico de habitaciones amarillas, sin ventanas, con alfombras desgastadas y luces fluorescentes. Esta mezcla vaga de amenaza y nostalgia intrigó a los usuarios de internet, quienes comenzaron a compartir historias y especular sobre la existencia de una dimensión oculta a la que las personas podrían acceder accidentalmente.
En un mundo donde el turismo comercial y las redes sociales parecen haberlo expuesto todo, el misterio de los Backrooms se siente diferente. Hoy, el subreddit r/backrooms cuenta con cientos de miles de miembros, mientras que el contenido relacionado con los Backrooms en TikTok e Instagram continúa atrayendo una enorme participación. Los usuarios crean mapas, entradas de diario ficticias, guías de supervivencia y videos de exploración en primera persona que expanden colectivamente este universo.
Esta participación activa distingue a los Backrooms de las películas de horror tradicionales o las historias de fantasmas. En lugar de consumir pasivamente una narrativa terminada, las audiencias participan en la construcción y navegación del entorno mismo. El académico de folclore Michael Kinsella describió esta actividad en línea como una forma de "legend-tripping" en la que las audiencias se convierten en contribuyentes, colaboradores y creadores del mundo, en lugar de simples espectadores.
La investigación sobre el turismo oscuro revela que las personas se sienten atraídas por lugares asociados con la muerte, desastres y eventos históricos inquietantes. Los Backrooms amplían esta lógica a un territorio nuevo y participativo. A diferencia del turismo oscuro virtual que permite viajar a sitios de herencia oscura en el mundo real, los Backrooms carecen de una ubicación física o de una tragedia histórica que conmemorar. En cambio, ofrecen un entorno imaginado colectivamente de inquietud, abandono y liminalidad.
El interés en los Backrooms persiste precisamente porque carecen de una mitología fija, realidad geográfica o historia narrativa, permitiendo que los usuarios construyan significados en torno a lugares que, sin embargo, resultan inquietantemente familiares. Con su decoración anticuada y pasillos similares a los de un hotel, los Backrooms reflejan los "no-lugares" de la vida moderna, espacios que muchas personas reconocen pero rara vez notan.
En este sentido, los Backrooms revelan cómo la cultura digital comienza a remodelar experiencias tradicionalmente asociadas al turismo, permitiendo que lo mundano se convierta en amenazante. Esta experiencia no se asemeja a una historia que las personas reciben, sino a un mundo que ingresan. A través de videos en YouTube, videojuegos, experiencias de realidad virtual y ediciones en TikTok, las audiencias se encuentran dentro del entorno mismo, desdibujando las fronteras entre la narración, el juego de roles, el turismo y la participación en línea.
Este cruce de fronteras puede ayudar a explicar por qué el fenómeno resuena con tanta fuerza en este momento cultural. El internet ya no es solo una red de información o plataformas de comunicación; gradualmente está evolucionando hacia un paisaje que las personas navegan emocionalmente y habitan completamente.
Los Backrooms apuntan hacia un futuro donde los mundos digitales imaginados colectivamente funcionen como entornos culturales significativos en sí mismos: lugares a los que las personas viajan, exploran, invierten emocionalmente y regresan repetidamente, a pesar de no existir físicamente.
¿Qué son los Backrooms?
Un fenómeno de internet que consiste en un mundo ficticio de habitaciones vacías y amarillas, creado por usuarios en línea.
¿Quién popularizó los Backrooms?
El cineasta Kane Parsons a través de videos virales en YouTube que transformaron la imagen original en un entorno cinematográfico inmersivo.
¿Cuándo surgieron los Backrooms?
Aparecieron en 2019 en el foro 4chan, donde comenzaron a expandirse rápidamente en diversas plataformas.
¿Dónde se encuentran los Backrooms?
No tienen una ubicación física, sino que son un entorno imaginado colectivamente en internet.
¿Por qué son atractivos?
Ofrecen una experiencia de turismo digital donde los usuarios participan activamente en la construcción de su mitología y narrativa.
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