CIENCIAS EXACTAS Y NATURALES
15/04/2026 | 16:37
Redacción Cadena 3
Un grupo de investigación del CONICET presentó un hallazgo significativo relacionado con los fósiles de jarillas, arbustos característicos de las zonas áridas de Argentina. Este descubrimiento, realizado en la localidad de Potrerillos, provincia de Mendoza, proporciona evidencia crucial para entender cómo estas plantas han respondido a cambios ambientales a lo largo del tiempo geológico. Los fósiles, que pertenecen a la Formación Mariño y tienen aproximadamente 18 millones de años, permiten inferir el potencial genético y ecológico de estas especies para tolerar el estrés hídrico.
Según los investigadores, estos hallazgos no solo poseen un valor histórico, sino que también ofrecen herramientas prácticas para interpretar procesos actuales. La jarilla y sus parientes han logrado persistir durante millones de años en condiciones de creciente aridez, desarrollando adaptaciones altamente especializadas.
Este arbusto, abundante en Argentina, tiene potenciales aplicaciones biotecnológicas. Investigaciones anteriores han utilizado extractos de jarilla para desarrollar productos como lociones que estimulan el crecimiento del cabello y cremas hidratantes, así como bebidas y alimentos funcionales.
Un hallazgo particular
El material encontrado consiste en maderas petrificadas que conservan la estructura interna del leño. Mediante estudios de microscopía óptica y electrónica de barrido, el equipo identificó rasgos anatómicos característicos de la familia Zygophyllaceae. Además, otros elementos celulares preservados en el fósil reflejan características típicas de las plantas que habitan en ambientes áridos, como células conductoras de agua pequeñas y con paredes celulares gruesas. Estos fósiles fueron clasificados como un nuevo género y especie: Larreoxylon cuyensis, en referencia a la región de Cuyo donde fueron hallados.
Al integrar estos fósiles en un marco filogenético, el equipo reconstruyó aspectos clave de la historia evolutiva del grupo. Los resultados sugieren que su diversificación estuvo estrechamente vinculada a grandes cambios ambientales del Mioceno, especialmente al levantamiento de los Andes y a la expansión de condiciones más secas.
La investigadora M. Jimena Franco, del CONICET y autora del estudio, afirmó: "Estos fósiles nos muestran que la jarilla y sus parientes ya estaban adaptados a vivir en condiciones de aridez hace 18 millones de años, mientras los Andes proseguían su levantamiento, limitando el ingreso de lluvias desde el océano Pacífico".
Franco agregó: "Estos hallazgos constituyen una fuente única de información para comprender cómo las plantas respondieron a cambios ambientales a lo largo del tiempo geológico, así como el origen de los biomas actuales. Nuestros resultados aportan nuevas evidencias sobre la relación entre la evolución de la vegetación y procesos geológicos de gran escala".
Además de la descripción anatómica y la clasificación sistemática, el equipo realizó el primer análisis filogenético de la subfamilia Larreoideae basado en caracteres de la madera, incluyendo tanto especies fósiles como 19 especies actuales. El resultado fue un árbol evolutivo coherente con análisis moleculares previos, confirmando que la anatomía del leño es una herramienta robusta para reconstruir la historia evolutiva, incluso sin material genético.
Estos fósiles también representan puntos de calibración valiosos para estimar las divergencias de los distintos linajes de esta familia, un dato clave para entender cómo se distribuyeron las floras áridas de América del Sur y del mundo. Comprender estos procesos permite anticipar la respuesta de la vegetación frente a la expansión de condiciones secas en el sur de América del Sur, proporcionando información clave para la conservación de ecosistemas y el manejo del territorio.
¿Qué se descubrió?
Fósiles de jarillas que datan de 18 millones de años, relevantes para comprender su adaptación al estrés hídrico.
¿Quién realizó el estudio?
Un equipo de investigación del CONICET, liderado por M. Jimena Franco.
¿Dónde se encontraron los fósiles?
En Potrerillos, provincia de Mendoza, Argentina.
¿Cuándo se realizó el hallazgo?
Los fósiles fueron descritos y analizados en un estudio publicado recientemente.
¿Por qué es relevante el hallazgo?
Proporciona información sobre la evolución de las plantas en condiciones áridas y su potencial biotecnológico.
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