Investigación de la Universidad de Bremen
09/11/2025 | 15:04
Redacción Cadena 3
Un equipo de investigadores de la Universidad de Bremen realizó un descubrimiento sorprendente en las profundidades del océano, donde hallaron vida microbiana en uno de los entornos más hostiles de la Tierra. Este lugar, con un pH de 12, representa un desafío extremo para la supervivencia de cualquier organismo. Utilizando biomarcadores lipídicos en lugar de ADN, los científicos lograron identificar cómo estos microorganismos metabolizan metano y sulfato para sobrevivir.
El primer autor del estudio, Palash Kumawat, explicó que la detección de ADN en este entorno es complicada debido a la escasez de células vivas. Por ello, el equipo optó por analizar moléculas de grasa que revelan actividad biológica. "Pudimos detectar grasas", comentó Kumawat, quien actualmente es candidato a doctorado en el Departamento de Geociencias. "Con la ayuda de estos biomarcadores, obtuvimos información sobre las estrategias de supervivencia de los microbios que metabolizan metano y sulfato en este entorno extremo".
La vida microbiana en el océano profundo desempeña un papel crucial en el ciclo global del carbono, procesando carbono y otros elementos a grandes profundidades. Las comunidades identificadas por el equipo de Kumawat obtienen su energía no de la luz solar, sino de minerales en las rocas y gases como el dióxido de carbono y el hidrógeno, produciendo metano en el proceso, un gas de efecto invernadero importante. Estas reacciones bioquímicas ocurren de manera independiente del océano que se encuentra por encima, lo que demuestra que estos microbios operan en un ecosistema autosuficiente.
Además, las moléculas lipídicas ayudan a determinar si los microbios están vivos o si son restos de comunidades antiguas. Las biomoléculas intactas sugieren células activas o recientemente vivas, mientras que las degradadas indican "geomoléculas" fosilizadas de épocas pasadas. Kumawat destacó que combinar datos isotópicos con biomarcadores lipídicos proporciona evidencia de poblaciones microbianas tanto modernas como antiguas que habitan en este entorno hostil. "Esta distinción es útil cuando trabajamos en áreas con biomasa extremadamente baja y deficiencia de nutrientes", agregó.
La coautora del estudio, Dr. Florence Schubotz, geocientífica orgánica en MARUM - Centro para Ciencias Ambientales Marinas, subrayó la importancia del hallazgo. "Lo fascinante de estos descubrimientos es que la vida bajo estas condiciones extremas, como el alto pH y las bajas concentraciones de carbono orgánico, es posible", afirmó. "Hasta ahora, se había presumido la presencia de microorganismos productores de metano en este sistema, pero no se había podido confirmar directamente. Además, es emocionante obtener información sobre un hábitat microbiano así, ya que sospechamos que la vida primordial podría haber surgido en sitios similares".
Los muestreos del equipo provinieron de núcleos de sedimentos recolectados en 2022 durante la Expedición SO 292/2 a bordo del buque de investigación Sonne. Durante esta misión, los científicos descubrieron volcanes de barro previamente desconocidos en la región del arco forearc de Mariana y pudieron recolectar muestras directamente de ellos.
Este trabajo forma parte del Clúster de Excelencia "El fondo oceánico: la interfaz inexplorada de la Tierra". Basándose en sus hallazgos, Kumawat y sus colegas planean cultivar estos microorganismos en incubadoras controladas para aprender más sobre cómo obtienen nutrientes y persisten en entornos tan inhóspitos.
¿Qué descubrieron los científicos?
Encontraron vida microbiana en un entorno marino extremo con un pH de 12.
¿Quién lideró el estudio?
El estudio fue liderado por Palash Kumawat de la Universidad de Bremen.
¿Cuándo se realizó el descubrimiento?
El descubrimiento se realizó durante una expedición en 2022.
¿Dónde se realizó la investigación?
En el fondo del océano, específicamente en la región del arco forearc de Mariana.
¿Por qué es importante este hallazgo?
Ofrece nuevas perspectivas sobre la supervivencia de la vida en condiciones extremas y sugiere que la vida podría haberse originado en ambientes similares.
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