Acta de secuestro de los inhibidores en el Gran Rosario

Inseguridad

La industria del inhibidor, de Córdoba para todo el país

14/04/2022 | 10:50 | Cordobeses se enfrentan a un juicio por haber ido a robar con esta modalidad en el Gran Rosario. Hay casos en otras grandes urbes. Las claves de una industria delictiva con fuerte impronta local.

Redacción Cadena 3

Juan Federico

"Un aparato plástico color negro con teclas marca Pandora y antena, lo cual podría tratarse de un inhibidor".

De esta manera los policías rosarinos describieron, en el acta, lo que acababan de encontrar en el bolsillo del pantalón de un cordobés detenido en medio de un control vehicular en el Gran Rosario.

Todo ocurrió el pasado 8 de septiembre a la mañana en Funes, localidad que forma parte del Gran Rosario. Los policías ya habían sido alertados un día antes sobre un Volkswagen Gol Trend blanco sospechoso: estaba señalado como el vehículo en el que se movilizaban los tres hombres que habían robado elementos de un auto estacionado en esa jurisdicción sin forzarlo.

¿Cómo lo hicieron entonces? Con inhibidores de alarma, la metodología delictiva en la que Córdoba hace ya unos años hizo punta en todo el país.

Los inhibidores son handies de mano o aparatos similares que, al ser pulsados como si se fuera a hablar a través de ellos, interfieren la señal electromagnética de aquella persona que intenta activar la alarma y el cierre centralizado de su vehículo particular.

El dueño del coche no se percata que en realidad su alarma no se activo y se aleja confiado. Minutos después, los delincuentes se acercan al rodado, abren las puertas sin problemas y se llevan todo lo de valor que encuentran adentro. Antes de irse, cierran el auto. 

A simple vista, ningún transeúnte que pase por el lugar puede sospechar que en ese instante se está produciendo un robo, ya que no realizan ningún esfuerzo especial para poder abrirlos.

En Córdoba hace ya varios años que esta metodología delictiva entró en auge. Si bien en los círculos del hampa se habla de uno o más "ingenieros" especializados en adaptar los handies para concretar estas maniobras, las investigaciones locales nunca llegaron a ningún laboratorio. Sólo a quienes emplean estos aparatos para robar.

El consejo es bien simple: tras pulsar la alarma del vehículo, los dueños se tienen que percatar de que efectivamente se haya activado el cierre centralizado. Recién entonces, sí se pueden alejar.

Pero su uso no sólo se extendió a lo largo y ancho de Córdoba. Quienes conocen las profundidades de los bajomundos delictivos en la provincia confiaron a Cadena 3 que hay grupos de ladrones cordobeses que han realizado verdaderos estragos con estos handies inhibiendo alarmas de vehículos en la ciudad de Buenos Aires, en Rosario, Santa Fe, San Miguel de Tucumán y Mendoza, entre otras grandes ciudades del país.

Recuerda una época en la que famosos futbolistas se quedaron sin sus bolsos tras estacionar en la zona de Puerto Madero. Cómo esas camisetas valiosas, además de botines, alhajas y aparatos electrónicos terminaron en barrios cordobeses como Bella Vista y zonas aledañas.

"Cuando en Córdoba comenzaron las campañas de prevención, se fueron rápido con los inhibidores a otras ciudades donde todavía no estaban alertas de esta modalidad", confió un informante.

Pese a que su uso se extendió tanto como las señales oficiales de alerta, su utilización jamás mermó.

Hoy, algunos de estos delincuentes también han buscado las localidades más relajadas próximas a las grandes urbes. El Gran Córdoba. El Gran Tucumán. El Gran Mendoza. Y el Gran Rosario. Sectores donde los automovilistas no están acostumbrados a vivir tan en alerta ante el delito latente. Con la guardia baja.

Fue aquel robo descubierto en Funes, en el que se constató que del baúl de un auto Peugeot 208 estacionado habían desaparecido dos bolsos en los que había, entre otros objetos, sendas computadoras, que las alertas se activaron.

Cuando al otro día el vehículo sospechoso fue divisado por la ruta nacional 9, los policías lo persiguieron, le hicieron señas de luces y balizas, hasta que lograron que se estacionara a un costado.

Al revisar a sus tres ocupantes, se encontró aquel inhibidor. Al requisar luego el auto, entre la funda de uno de los asientos delanteros, se halló otro aparato similar.

Ángel Alfaro, vecino de barrio General Bustos de la ciudad de Córdoba, y los hermanos Franco Mendoza y César Mendoza, de los barrios Alberdi y San Roque, quedaron detenidos e imputados por orden de la fiscal Valeria Haurigot. "Hurto calificado por el uso de inhibidor", es la carátula penal del expediente.

El rodado en el que se trasladaban aparece a nombre de la esposa de uno de ellos.

En ese sentido, otra fuente consultada remarcó que no hay casualidad en este último dato: quienes roban con inhibidores o realizan estafas virtuales (la otra gran industria delictiva en Córdoba) suelen poner los vehículos a nombre de familiares con la idea de evitar cualquier embargo en caso de ser detenidos.

Lo llamativo aquí es que los tres cordobeses se opusieron a un acuerdo reparador: un millón de pesos a cambio de aceptar la culpablidad y pedir las disculpas del caso. Si lo habían, iban a obtener la libertad inmediata. Pero se negaron y continúan presos.

Te puede Interesar

Autopista Rosario-Córdoba

Emilce Chimenti, jefa de la Policía de Santa Fe, explicó como los delincuentes burlan la custodia policial en la zona del corredor vial, en la que un hombre mató a un delincuente y otra persona resultó herida de bala.

Inseguridad en Córdoba

Además, se refirió a los casos de corrupción y violencia policial y aseguró a Cadena 3 que "si salieron a la luz, es porque desde la fuerza se pone a esos efectivos a disposición de la Justicia".    

Inseguridad en Córdoba

Además, se refirió a los casos de corrupción y violencia policial y aseguró a Radioinforme 3 que "si salieron a la luz, es porque desde la fuerza se pone a esos efectivos a disposición de la Justicia"

Misa Crismal

En su homilía del Jueves Santo, el arzobispo cordobés llamó a redescubrir el sentido del Nombre que Dios se da a sí mismo y la actitud de Jesús luego de "una verdadera cuarentena".