Jorge Luis Borges y Estela Canto.

El escritor y el amor

Cuando Borges firmaba Georgie: las cartas de un amor que ni "El Aleph" pudo resolver

09/10/2026 | 17:01

Su vínculo con Estela Canto dejó una dedicatoria, un manuscrito regalado y una correspondencia íntima que permite descubrir la vulnerabilidad del hombre detrás de la obra.

Redacción Cadena 3

Rony Vargas

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Cuando Borges firmaba Georgie: las cartas de un amor que ni "El Aleph" pudo resolver

Hay hombres que pasan a la historia por lo que escribieron y hay cartas que nos permiten descubrir quiénes eran cuando nadie los estaba mirando.

En 1944, Jorge Luis Borges ya era Borges. Tenía 45 años, era reconocido y respetado. Era el escritor que parecía habitar el territorio de los libros, las bibliotecas y las ideas. Hasta que conoció a Estela Canto.

Ella era una escritora inteligente, independiente y, según contaría muchos años después, no se parecía demasiado a las mujeres que Borges acostumbraba frecuentar.

Borges se enamoró y empezó a escribirle. En aquellas cartas solía firmar con su nombre más íntimo: Georgie. El hombre que podía construir universos con palabras empezaba a escribirle a una mujer para decirle, simplemente, que la extrañaba.

En una de aquellas cartas dejó una frase pequeña, pero extraordinaria: "Nunca, Estela, me he sentido más cerca de ti".

Mientras le escribía, Borges también estaba trabajando en uno de sus cuentos más famosos: El Aleph. Un cuento sobre un punto en el que, misteriosamente, puede verse todo el universo al mismo tiempo.

Y mientras el cuento avanzaba, Estela aparecía una y otra vez en sus pensamientos. Buenos Aires se llenaba de recuerdos de ella: las calles, los lugares, las esperas. Una voz, una sonrisa.

Borges terminó El Aleph y se lo dedicó. Pero hizo algo todavía más íntimo: le regaló a Estela el manuscrito original.

Hoy ese manuscrito se conserva en la Biblioteca Nacional de España. Son 21 hojas con la letra diminuta de Borges, correcciones, borraduras y una dedicatoria a Estela Canto.

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Pero el amor no tuvo el final que Borges imaginaba. Ella no respondió de la misma manera. Se alejaron, volvieron a encontrarse y fueron amigos.

En otra de sus cartas, Borges escribió: "Te quiero mucho". Y, más adelante: "Quiero estar contigo, quiero estar silenciosamente contigo".

Tal vez lo más conmovedor no sea que Borges haya estado enamorado, sino que, por un momento, el hombre que parecía saber nombrarlo todo no encontró otra palabra que querer.

Y quizás por eso haya algo profundamente borgeano en esta historia. El hombre que imaginó un punto donde podía verse todo el universo terminó descubriendo que hay cosas que ni siquiera un Aleph puede resolver: el amor del otro.

Jorge Luis Borges, Estela Canto y unas cartas que todavía nos dejan ver al hombre detrás del escritor.

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Lectura rápida

¿Qué sucedió en 1944? En 1944, Jorge Luis Borges conoció a Estela Canto, lo que marcó un cambio en su vida personal y emocional.

¿Quién era Estela Canto? Estela Canto era una escritora inteligente e independiente, diferente a las mujeres que Borges solía frecuentar.

¿Qué obra escribió Borges mientras se correspondía con Estela? Mientras escribía cartas a Estela, Borges trabajaba en su famoso cuento El Aleph.

¿Dónde se conserva el manuscrito de El Aleph? El manuscrito original de El Aleph se conserva en la Biblioteca Nacional de España.

¿Cuál fue el desenlace de la relación entre Borges y Estela? El amor entre Borges y Estela no tuvo el final esperado; se alejaron, se reencontraron y mantuvieron una amistad.

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