Gira por EE.UU.
29/08/2026 | 18:35
Redacción Cadena 3
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Lisandro Vada
La agricultura de precisión ya no se trata solamente de sembrar con mayor exactitud. La búsqueda de eficiencia productiva avanza hacia una mirada integral del sistema, donde cada semilla, cada milímetro de agua, cada cultivo y hasta los animales que pastorean un lote pueden formar parte de una estrategia para mejorar el resultado económico.
Ese fue uno de los conceptos que dejó la recorrida por el PTI (Precision Technology Institute) de Precision Planting, en Pontiac, Illinois, realizada en el marco de la gira técnica de Coovaeco, de la que participa una delegación de 54 productores argentinos.
Para Lisandro Vada, especialista de Precision Planting, la visita permitió mostrar en condiciones reales una serie de alternativas que muchas veces se alejan de los esquemas productivos más convencionales.
“Se prueban todas las cosas que el productor puede empezar a mejorar, conceptos que a lo mejor no son tan convencionales”, explicó a El Campo Hoy. Y uno de los ejemplos más interesantes aparece en la propia organización del lote.
Cuando el cultivo de servicio también produce carne
En el establecimiento se experimenta con cultivos en franjas, buscando que el maíz disponga de la máxima cantidad de luz posible, pero también aprovechando el espacio entre las franjas para generar otra fuente de producción. La propuesta incorpora cultivos de servicio que pueden ser pastoreados por animales.
La lógica es integrar diferentes actividades dentro de un mismo sistema: producir cobertura y biomasa, alimentar al ganado, aprovechar el aporte de nutrientes que dejan los animales y, finalmente, generar ingresos adicionales con la venta de esa hacienda. “En ese conjunto tenemos el máximo retorno económico”, resumió Vada.
La experiencia muestra cómo la eficiencia puede medirse más allá del rendimiento de un cultivo individual. El objetivo pasa a ser sacar el mayor valor posible de cada ambiente y de cada recurso disponible.
La precisión empieza con la semilla
Dentro de ese concepto integral, Precision Planting trabaja sobre uno de los momentos más determinantes del cultivo: la siembra.
Una de las novedades presentadas durante la recorrida fue Arrow Tube, un nuevo tubo de bajada diseñado para mejorar el posicionamiento de la semilla dentro del surco.
A primera vista puede parecer un detalle menor. Sin embargo, para Vada, la posición en la que queda cada semilla tiene consecuencias sobre la emergencia y el desarrollo posterior de la planta. “La semilla tiene que caer punta para abajo”, explicó.
La razón es biológica: esa posición facilita el recorrido inicial del coleóptilo hacia arriba y de la radícula hacia abajo, favoreciendo las condiciones para una emergencia uniforme.
Pero el objetivo va todavía más allá. La disposición de las semillas puede influir también en cómo se distribuyen posteriormente las hojas dentro del canopeo. Una correcta orientación favorece que las hojas ocupen el espacio hacia el entresurco y, de esa manera, puedan mejorar la captura de radiación solar.
En otras palabras, la tecnología intenta intervenir en un momento extremadamente pequeño —el instante en que la semilla abandona el tubo de bajada— para generar efectos que se extienden durante todo el ciclo del cultivo.
De la siembra al control de malezas
La búsqueda de eficiencia también alcanza a la pulverización. Durante la recorrida se mostró el funcionamiento de Symphony Vision, una tecnología orientada al manejo de malezas mediante pulverización de precisión, que —según destacó Vada— ya está aportando valor tanto en Estados Unidos como en Argentina.
El concepto es el mismo: aplicar mejor, intervenir donde hace falta y reducir el desperdicio de recursos.
Así, la agricultura de precisión va construyendo una cadena de decisiones en la que sembrar, fertilizar, pulverizar y manejar el agua dejan de ser acciones independientes.
Un campo que convirtió un problema en oportunidad
El propio establecimiento de Pontiac funciona como un gran laboratorio a cielo abierto.
Un problema relacionado con una aguada, que originalmente representaba una dificultad para el campo, terminó transformándose en una oportunidad para desarrollar un sistema de manejo del agua que permite regar el establecimiento.
La experiencia forma parte de una visión más amplia de Precision Planting, que actualmente integra junto con PTX y PTXtreme el portfolio de soluciones de AGCO.
Según explicó Vada, ese portfolio abarca distintas etapas de la campaña y también herramientas vinculadas con el manejo del agua y el drenaje.
La idea es mostrar al productor casos concretos: qué ocurre cuando una tecnología se aplica sobre un campo real y cómo puede modificar el resultado productivo.
Hidrogel y nuevas fronteras
En esa búsqueda permanente aparecen además herramientas que buscan mejorar la disponibilidad de agua para los cultivos, como el hidrogel, capaz de retener agua y liberarla progresivamente en el entorno de las raíces.
El interés por este tipo de soluciones se relaciona con uno de los grandes desafíos de la agricultura moderna: producir más y de manera más estable utilizando mejor el agua disponible.
Lo mismo ocurre con la intersiembra, los cultivos de servicio y la incorporación de animales al sistema. Son estrategias diferentes, pero tienen un denominador común: buscar que los recursos que ya están presentes en el campo sean utilizados de la manera más eficiente posible.
Federico Aguer
Enviado Especial a EE.UU.
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