Alerta
25/08/2026 | 16:45
Redacción Cadena 3
Un enorme bloque de hielo, con una superficie equivalente a la de Manhattan, se desprendió del glaciar Petermann, en el noroeste de Groenlandia. El fenómeno ocurrió el 4 de agosto y generó una isla de hielo de unos 76 kilómetros cuadrados, con un espesor que puede alcanzar los 150 metros.
La ruptura fue registrada por la misión europea Copernicus Sentinel-1 y constituye la mayor pérdida de hielo flotante del glaciar desde 2012. Además, se trata del desprendimiento más importante registrado en el Ártico desde 2020.
El fenómeno es seguido de cerca por investigadores y por el Servicio Canadiense de Hielo, debido a que otras dos grandes masas de hielo, de aproximadamente 97 y 87 kilómetros cuadrados, podrían desprenderse en los próximos meses.
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/Fin Código Embebido/El desprendimiento no ocurrió de manera repentina. Los investigadores habían detectado durante años el avance de grietas en la llamada lengua de hielo flotante, la extensión del glaciar que se proyecta sobre el océano.
Observaciones realizadas en abril de este año ya habían registrado deformaciones y fracturas en esa plataforma. Las imágenes obtenidas por el satélite Sentinel-1 el 3 de agosto mostraron un deterioro significativo en la zona central y, apenas un día después, el bloque terminó separándose del sector oriental del glaciar.
Adam Garbo, estudiante de doctorado de la Universidad de Ottawa e integrante del equipo que estudia Petermann desde 2019, señaló que la ruptura era esperada después de años de monitoreo.
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/Fin Código Embebido/Petermann es una de las principales lenguas de hielo que todavía permanecen en Groenlandia y su evolución permite analizar la velocidad con la que pueden cambiar estos sistemas.
La lengua flotante cumple una función importante: actúa como una especie de freno que limita el desplazamiento del hielo que permanece sobre tierra hacia el océano.
Cuando esa barrera pierde superficie o se debilita, puede facilitar que una mayor cantidad de hielo terrestre avance hacia el mar. Ese proceso es el que contribuye al aumento del nivel del mar.
Los estudios sobre el glaciar Petermann estiman que el colapso de su plataforma tendría un impacto relativamente pequeño sobre el nivel del mar en el corto plazo, inferior al milímetro. Sin embargo, el volumen total de hielo de la cuenca del glaciar representa un potencial de hasta 38 centímetros de aumento global del nivel del mar si eventualmente llegara a perderse por completo.
Por eso, los especialistas consideran fundamental seguir la evolución de sus fracturas y de la lengua flotante.
El desprendimiento de agosto podría no ser el último episodio de gran magnitud. Los investigadores identificaron otras dos zonas con importantes fracturas que podrían generar nuevos desprendimientos.
Las masas de hielo involucradas tendrían superficies aproximadas de 97 y 87 kilómetros cuadrados, por lo que ambas serían mayores que el bloque que acaba de separarse.
El monitoreo resulta especialmente importante porque estos grandes icebergs también pueden modificar las condiciones de navegación y generar riesgos en las aguas del Ártico a medida que se desplazan y fragmentan.
La glacióloga Anna Crawford, de la Universidad de Stirling, destacó que los grandes icebergs tabulares son habituales en el Océano Austral, pero mucho menos frecuentes en el Ártico. El estudio de estos fenómenos permite comprender mejor la dinámica de los glaciares, su interacción con el océano y sus posibles efectos sobre el nivel del mar.
La ruptura del Petermann pudo ser seguida casi en tiempo real gracias a la tecnología de Sentinel-1, cuyos radares permiten obtener información tanto de día como de noche y atravesar la cobertura de nubes.
Durante los días previos al desprendimiento, los satélites Sentinel-1C y Sentinel-1D recopilaron observaciones diarias que permitieron identificar cómo avanzaban las grietas mediante técnicas de interferometría.
Para los investigadores, disponer de imágenes con esa frecuencia representa una herramienta clave para anticipar cambios en glaciares remotos y estudiar cómo grandes masas de hielo se desplazan, se fragmentan y terminan separándose del continente.
¿Qué fenómeno ocurrió en el glaciar Petermann? Un bloque de hielo se desprendió, generando una isla de hielo de 76 kilómetros cuadrados.
¿Quién registró la ruptura del glaciar? La misión europea Copernicus Sentinel-1 fue la encargada de registrar el fenómeno.
¿Cuándo sucedió el desprendimiento? Ocurrió el 4 de agosto.
¿Dónde se encuentra el glaciar Petermann? Está ubicado en el noroeste de Groenlandia.
¿Por qué preocupa este desprendimiento? Puede facilitar que más hielo terrestre avance hacia el mar, contribuyendo al aumento del nivel del mar.
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