Conflicto en Oriente Medio
03/03/2026 | 07:08
Redacción Cadena 3
A lo largo de su carrera política, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha guiado a su país sobre dos pilares de política exterior: una alianza inquebrantable con Estados Unidos y una batalla diplomática y encubierta implacable contra los gobernantes de la República Islámica de Irán.
Ahora, con Israel y Estados Unidos en una guerra conjunta contra el liderazgo de Irán, esas dos rutas estratégicas corren el riesgo de chocar entre sí. Al sumar a Estados Unidos a lo que considera la batalla existencial de Israel contra Irán, Netanyahu está haciendo una apuesta que podría someter la relación bilateral a la tensión de una guerra con consecuencias de gran alcance.
Convencer al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de sumarse a la guerra fue un golpe maestro para Netanyahu y pone de relieve los fuertes lazos entre ambos líderes. Si tienen éxito, podrían concretar rápidamente su objetivo compartido de derrocar al gobierno iraní y evitarle a la región un conflicto prolongado.
Pero si la guerra se alarga, los vínculos entre los dos aliados podrían volver a ponerse a prueba.
"Una gran parte del público estadounidense lo verá como que la cola israelí mueve al perro estadounidense y que está arrastrando a Estados Unidos a una guerra en Oriente Medio que no es suya", explicó Ofer Shelah, investigador del Instituto de Estudios de Seguridad Nacional, un centro de análisis con sede en Tel Aviv, Israel. La caída del apoyo público que eso podría desatar "será muy perjudicial para Israel a mediano y largo plazo", agregó.
Sin embargo, añadió en una alusión a las ambiciones políticas del líder israelí: "A Netanyahu no le interesa el mediano y largo plazo".
Para Netanyahu, lograr convencer a Trump de atacar a Irán juntos es el punto culminante de décadas de cercanía entre el líder israelí y Washington. Netanyahu, el dirigente que más tiempo ha permanecido en el poder en Israel, habla un inglés impecable tras haber pasado parte de su juventud en Estados Unidos y siempre se ha presentado como el puente de Israel hacia Estados Unidos.
Aunque presume de sus estrechas relaciones con múltiples presidentes estadounidenses y con miembros del Congreso, Netanyahu ha visto en los últimos dos años cómo el apoyo a Israel entre el público estadounidense ha disminuido. Según sondeos de Gallup, las simpatías estadounidenses en Oriente Medio se han desplazado de forma drástica hacia los palestinos.
Ese cambio de sentimiento ha sido impulsado en gran medida por los demócratas. Pero algunos republicanos, e incluso partidarios del propio Trump, se han mostrado más críticos con el apoyo diplomático y financiero que Estados Unidos ha seguido otorgando a Israel durante los últimos dos años y medio, periodo en el que ha estado inmerso en una guerra en múltiples frentes desencadenada por los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023. Las imágenes devastadoras de la guerra en Gaza profundizaron el aislamiento internacional de Israel.
Con una nueva guerra contra Irán —la segunda en menos de un año—, Netanyahu se enfrenta a un enemigo que él y muchos israelíes consideran una amenaza existencial, citando su apoyo a milicias antiisraelíes en toda la región, su arsenal de misiles balísticos y su programa nuclear. Ha encabezado la cruzada contra Irán en el escenario mundial durante gran parte de su carrera.
Netanyahu señaló el domingo en un comunicado que la participación de Estados Unidos "nos permite hacer lo que he esperado hacer durante 40 años: asestar un golpe aplastante al régimen terrorista". La oficina de Netanyahu no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios de The Associated Press.
A pocos días de iniciada la guerra, Israel y el ejército de Estados Unidos parecen estar trabajando codo a codo para atacar objetivos: desde el ataque inicial que mató a altos dirigentes iraníes, incluido el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, hasta los bombardeos que permitieron a las fuerzas operar con total libertad en los cielos iraníes.
Pero el conflicto ya ha provocado ondas expansivas que podrían repercutir en el corazón de Estados Unidos. Al menos seis soldados de Estados Unidos han muerto. Los viajes se vieron interrumpidos en toda la región, dejando a cientos de miles de pasajeros varados. Los precios del petróleo se dispararon, lo que plantea la posibilidad de gasolina más cara para los conductores en Estados Unidos, así como aumentos de precios de otros productos en un momento en que la gente ha resentido el alza del costo de vida.
Persisten las preguntas sobre el rumbo y el objetivo de la guerra. No está claro si la potencia aérea será suficiente para derrocar al liderazgo de Irán, quién o qué debería reemplazar a ese liderazgo y qué papel tendrán Israel o Estados Unidos en cualquiera de los dos escenarios. Cada día presenta nuevos escollos posibles.
"Mucha gente culpará a Israel si las cosas salen terriblemente mal", escribió Nadav Eyal, comentarista del diario israelí Yediot Ahronoth. "Israel no puede permitirse perder el apoyo del público estadounidense bajo ninguna circunstancia. Eso es más importante que atacar cualquier instalación militar concreta".
Aun así, Aaron David Miller, quien se desempeñó durante dos décadas como asesor en asuntos de Oriente Medio para gobiernos demócratas y republicanos, dijo que Netanyahu tiene poco que perder con la guerra.
Con elecciones programadas para el otoño, Netanyahu puede usar la guerra en Irán para desviar la atención de los fracasos de los ataques del 7 de octubre de 2023, los peores en la historia de Israel. En cambio, Netanyahu puede presentarse como un valiente líder en tiempos de guerra que cumplió una promesa que ha hecho durante gran parte de su vida: confrontar a Irán.
Puede decir que lo hizo con el respaldo del presidente estadounidense, quien, según Miller, puede frenar la guerra cuando le plazca.
"Si Trump siente que la situación va cuesta abajo, encontrará una manera de desescalar", afirmó, "y su buen amigo Benjamin Netanyahu lo seguirá".
¿Cuál es la estrategia de Netanyahu?
Netanyahu busca consolidar el apoyo estadounidense en una guerra contra Irán, apostando por una relación más estrecha con Trump.
¿Cómo afecta esto a las relaciones bilaterales?
La guerra podría tensar las relaciones entre Israel y Estados Unidos si el conflicto se prolonga.
¿Qué opinan los expertos sobre el apoyo público?
Expertos advierten que un cambio en la opinión pública estadounidense podría perjudicar a Israel a largo plazo.
¿Qué consecuencias ha tenido la guerra hasta ahora?
Se han reportado muertes de soldados estadounidenses y un aumento en los precios del petróleo que afecta a la economía estadounidense.
¿Cuál es la visión de Netanyahu sobre Irán?
Netanyahu considera a Irán una amenaza existencial y ha liderado la lucha contra su régimen durante años.
[Fuente: AP]
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