Mismos cortes, otros precios. El consumo de cerdo crece. e

Con el asado en alza

El cerdo gana la mesa: rinde tres veces más que la carne vacuna

25/02/2026 | 07:12

La brecha de precios frente a la carne vacuna se amplió en los últimos meses y, según advierten desde la Federación Porcina Argentina (FPA), todo indica que podría profundizarse.

Redacción Cadena 3

Audios

Agustín Seijas

En un contexto donde cada peso cuenta, la carne de cerdo se consolida como el gran refugio del consumidor argentino. El dato es contundente: hoy, por el valor de un kilo de asado vacuno, pueden comprarse casi tres kilos de pechito de cerdo.

Una diferencia que salta del mostrador a la mesa

De acuerdo a un relevamiento reciente de la FPA en carnicerías, el asado de carne vacuna ronda los $18.000 por kilo, mientras que el pechito de cerdo se consigue a $6.700. En términos prácticos, por el precio de un kilo de vaca, el consumidor puede llevarse 2,7 kilos de cerdo.

La distancia es todavía más marcada en cortes clásicos. Nalga vacuna: cerca de $20.000 por kilo. Nalga de cerdo: alrededor de $6.900 (Casi tres kilos de cerdo por cada kilo de vaca). Bola de lomo vacuna: $18.000. Equivalente porcino: $6.900 (Otra vez, una relación cercana a 3 a 1). Bife angosto vacuno: $19.900. Carré con hueso de cerdo: $5.700 (Más de tres veces menos).

Incluso en cortes premium, el lomo vacuno ronda los $25.000, mientras que el solomillo de cerdo se ubica en torno a los $12.000.

En los supermercados la tendencia se repite. Aunque la diferencia porcentual es algo menor que en carnicerías, la ventaja sigue siendo clara: en cortes como pechito o costillitas, la relación permite comprar cerca de 2,5 kilos de cerdo por cada kilo de vaca.

Exportaciones en alza, presión en el mercado interno

La brecha podría ampliarse aún más. El nuevo acuerdo comercial que incrementará el cupo exportador de carne bovina hacia Estados Unidos sumará presión sobre la oferta local de cortes de alto valor. Con menos disponibilidad en el mercado interno, los precios podrían continuar tensionados.

En ese escenario, el cerdo aparece como la alternativa más eficiente para sostener el consumo de proteína animal sin desbordar el presupuesto familiar.

Un cambio estructural en los hábitos

“El consumo de carne de cerdo en los últimos 20 años experimentó un crecimiento exponencial”, explicó Agustín Seijas, director ejecutivo de la FPA, en diálogo con El Campo Hoy. “Pasamos de unos 3 kilos por habitante por año a alrededor de 19 kilos en la actualidad”.

Según Seijas, históricamente la diferencia de precios entre carne vacuna y porcina rondaba el 20% o 30%. “Hoy vemos brechas de hasta el 170% en algunos cortes. Es algo inusual y el consumidor lo nota de inmediato”, señaló.

El fenómeno no es sólo coyuntural. Datos difundidos por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca indican que el consumo per cápita de carne porcina alcanzó un récord histórico y fue el principal motor del crecimiento total de proteína animal en el país.

En la misma línea, informes del Centro de Economía Regional y Experimental (CERX), elaborados para la Cámara Argentina de la Industria de Chacinados y Carne de Cerdo (CAICHA), destacan que el cerdo no sólo ganó terreno por precio, sino también por cambios culturales y una oferta cada vez más profesionalizada.

Misma receta, menor costo

Uno de los factores que explica el crecimiento es la familiaridad. “Los cortes son los mismos: nalga, bola de lomo, cuadrada, pechito. Se pueden hacer las mismas preparaciones que con la carne vacuna, desde milanesas hasta bifes a la plancha”, remarcó Seijas.

Además, la carne de cerdo ofrece ventajas prácticas: tiempos de cocción más cortos, buena versatilidad para horno, parrilla o wok, y menor merma en varios cortes, lo que mejora el rendimiento por kilo comprado.

Más magra, más nutritiva

La transformación del sector también jugó su parte. La cadena porcina invirtió en genética, sanidad y alimentación, logrando carnes más magras que décadas atrás.

Hoy el cerdo aporta proteínas de alto valor biológico, vitaminas del complejo B —especialmente B1— y minerales como hierro y zinc. En cuanto a su perfil graso, cerca del 45% de la grasa intramuscular es Omega 9, el mismo ácido graso monoinsaturado presente en el aceite de oliva y la palta.

“Tenés una combinación de propiedades nutricionales muy buenas y un precio imbatible”, sintetizó el directivo.

Producción local e importaciones

El sector también enfrenta desafíos. En 2025 se importaron más de 53.000 toneladas de carne porcina, frente a una producción local superior a 800.000 toneladas. Aunque el volumen importado parece bajo en términos relativos, Seijas advierte que el problema surge al analizar qué cortes ingresan.

“La mayoría es bondiola. Cuando competís corte contra corte y empezás a empatar la producción nacional, se genera un desbalance en la integración del animal”, explicó.

Entre las claves para mejorar la competitividad, el sector apunta a ampliar exportaciones —especialmente hacia mercados como China—, mejorar condiciones impositivas y facilitar financiamiento para inversiones.

Un nuevo protagonista en la mesa argentina

Argentina sigue estando entre los países con mayor consumo de proteína animal del mundo. Pero el reparto interno cambió. Con la carne vacuna tensionada por la dinámica exportadora y precios elevados en el mostrador, el cerdo dejó de ser complemento para convertirse en protagonista.

Si la brecha actual se mantiene o se amplía, el “refugio natural” del que habla la Federación Porcina Argentina podría consolidarse definitivamente en la mesa diaria de los argentinos.

Te puede Interesar

© Copyright 2026 Cadena 3 Argentina