3x1=4
05/10/2026 | 13:18
Redacción Cadena 3
Sergio Suppo
Audios
Estados Unidos al rescate: de qué o de quién | Por Sergio Suppo y Adrián Simioni
Estados Unidos al rescate. ¿De quién y de qué? La declaración del secretario del Tesoro, Scott Bessent, confirma que la alianza entre Donald Trump y Javier Milei va en serio. Pero también obliga a distinguir el alcance de ese respaldo: una intervención puede frenar una corrida cambiaria; conseguir que el programa económico funcione de manera sostenida es otra tarea.
La señal llega después de dos o tres semanas de fuertes turbulencias, durante las cuales volvieron las dudas sobre la consistencia del plan y las posibilidades de financiamiento de la Argentina. Tiene un efecto inmediato: aporta calma, al menos transitoria, y favorece la recuperación de bonos y acciones. También proyecta una advertencia hacia adelante: si fuera necesario, Washington está dispuesto a intervenir nuevamente.
El antecedente explica por qué esas palabras tienen peso. Entre la derrota del oficialismo en la provincia de Buenos Aires, donde se impuso Axel Kicillof, y el triunfo de Milei en las elecciones de medio término de 2025, el Tesoro estadounidense entró al mercado cambiario argentino para contener la corrida. La promesa se convirtió en una acción concreta: Estados Unidos anunció que compraría pesos y los compró.
Aquella intervención dejó una señal inequívoca sobre la importancia que Washington le asigna a la continuidad de su aliado. Kicillof, al que Luis Caputo ahora calificó como el "anticristo", representaba el avance de una alternativa política que había sacudido las expectativas del Gobierno. El auxilio estadounidense contribuyó a contener la inestabilidad en ese intervalo electoral.
Ese respaldo tiene una explicación geopolítica. Trump busca fortalecer la posición de Estados Unidos en América, dentro de una estrategia de competencia con China y de repliegue relativo en otros escenarios. La llamada doctrina Donroe encuentra en la Argentina de Milei un socio dispuesto a acompañar ese rumbo.
La relevancia argentina aumenta cuando se mira a Brasil. La principal potencia sudamericana sigue gobernada por Lula da Silva e integra los BRICS, junto con China, Rusia y otros países. Su relación con Beijing excede, además, las afinidades ideológicas: durante la presidencia de Jair Bolsonaro, el vínculo comercial con China se amplió.
Por eso, una eventual victoria de Flávio Bolsonaro no permite suponer que Brasil vaya a desprenderse de su principal socio comercial. Los intereses económicos tienen una continuidad que las campañas electorales no necesariamente alteran.
En ese mapa, la Argentina ofrece alineamiento político y recursos estratégicos: tierras raras, petróleo y gas, este último con un papel relevante en la transición energética. El respaldo a Milei responde, por lo tanto, a intereses que van más allá de una coincidencia personal entre presidentes.
/Inicio Código Embebido/
/Fin Código Embebido/La cuestión es cuánto puede resolver ese apoyo. Milei y Caputo insisten en que el país está blindado y describen un conjunto de herramientas financieras que, según sus cuentas, suma 75.000 millones de dólares para enfrentar eventuales desbordes cambiarios. Dentro de ese colchón aparece el auxilio de Estados Unidos.
Pero una garantía para atravesar una emergencia no equivale a un financiamiento permanente del programa económico. El modelo tiene que poder sostenerse por sus propios resultados. El respaldo externo busca evitar que una dolarización extrema desencadene una crisis y que la Argentina llegue a votar con el dólar disparado. No reemplaza la necesidad de generar confianza.
Hay, además, un aspecto inquietante: todavía falta mucho para la elección presidencial y ya resulta necesario reiterar la existencia de ese blindaje. Si el Gobierno debe recordar tan temprano con qué recursos cuenta para enfrentar una corrida, las dudas siguen presentes, aunque el anuncio consiga apaciguarlas.
Tampoco todo puede explicarse por maniobras políticas locales. El escenario internacional ha frenado el crecimiento de distintas economías, y la crisis energética derivada de la guerra con Irán agrega dificultades. La Argentina, por sus fragilidades acumuladas, tiene menos capacidad para absorber esos golpes.
Brasil aporta otro elemento a la lectura favorable que el Gobierno puede hacer de esta jornada. Su desequilibrio fiscal, cercano al 9% del producto, plantea la necesidad de una corrección, cualquiera sea el ganador de la elección presidencial.
El financiamiento de ese déficit mediante deuda, en lugar de emisión monetaria, convive con una inflación relativamente baja, pero exige tasas elevadas. Con un interés del 14% y una inflación del 4%, la distancia entre ambas variables ronda los diez puntos porcentuales. Ese costo condiciona el crecimiento y alimenta temores sobre la capacidad de sostener la deuda interna. Sea Lula o Flávio Bolsonaro, el próximo gobierno tendrá que afrontar esa tensión.
Para Milei, ese panorama refuerza su argumento sobre la necesidad del ajuste. Sin embargo, los problemas brasileños tampoco despejan por sí mismos las dudas argentinas.
La diferencia frente a la corrida anterior es que ahora el mecanismo de asistencia ya está armado. Los 20.000 millones de dólares del swap y el antecedente de la compra de pesos le dan a la declaración de Bessent una contundencia que una promesa sin antecedentes no tendría.
Queda por ver cómo se reordenará el escenario político después de las elecciones en Estados Unidos y qué margen conservará el secretario del Tesoro para repetir aquella intervención.
El Gobierno tiene motivos para celebrar la señal. La alianza estratégica ofrece una herramienta poderosa frente a la inestabilidad financiera. Pero el interrogante de fondo permanece: cuánto tiempo necesitará la economía argentina ese auxilio para convencer de que puede sostenerse sola.
/Inicio Código Embebido/
/Fin Código Embebido/-
Te puede Interesar
Mercados
“¿Podríamos volver a hacerlo? Claro”, respondió Bessent al ser consultado sobre futuras intervenciones del Tesoro norteamericano, durante una entrevista con un sitio web.
Programación
Además, Javier Milei participará de la presentación de cartas credenciales de los embajadores de Bélgica, Irlanda, República de Finlandia e Israel.
Tensión bilateral
El embajador de EEUU ante la ONU, Mike Waltz, planteó: “Creo que buscaríamos desescalar antes de llegar tan lejos”.
Perspectiva internacional
El presidente argentino viajó en el marco de la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas. Tuvo una reunión con Benjamín Netanyahu. Gabriel Puricelli, analista, habló con Cadena 3 al respecto.