Hagamos un banderazo para apoyar. Para pedir que se quede. Para pedir que venga.
Hagamos una marcha para que sepan de que lado estamos. Cortemos la ruta para defender los derechos de…
¿Las protestas y manifestaciones de y por lo que sea; tienen un fundamento que las haga sostenibles desde el discurso y la acción? No estoy seguro de dar una respuesta acertada, pero sí se que la mas cercana a la realidad es: No.
Es que entre la moda, la comodidad y la calidad de rebaño del pueblo; se suceden hechos al menos rebatibles desde el sentido común.
Ejemplos varios: se hace un banderazo para apoyar a Riquelme, pero jamás para que Boca no proteja en su seno a la barra brava.
Salen los de River a pedir por el Chori y Cavenaghi, más nunca en estos tiempos violentos de los Borrachos del Tablón, algo en repudio a ellos.
Si los hinchas de San Lorenzo tuvieran que ir a la puerta del canal en donde trabaja Tinelli para pedirle que ponga plata para refuerzos, lo harían, pero no para que se sanee el club de una vez y vayan presos los que lo vaciaron.
Ha quedado parado en un desierto el presidente de Independiente. El que se le plantó a los barras bravas y pidió el apoyo de sus pares. Todavía se le están cantando de risa.
¡Qué lindo hacer mano a mano, pero a todos por igual, una encuesta en cada marcha desde hace decenas de años, de aquellos que van por una rama de la CGT o por la otra; por los K o por los Pro, por la soja o por Blumberg, para saber si realmente saben porqué y a que van!
Si hay algo más allá de una cacerola o un bombo, de una tarde perdida o de un arrebato de entusiasmo.
Y ahí estamos. Gritando contra alguien, cantando a favor del otro. Puede que mañana lo hagamos a la inversa y como a los generadores de estas cosas, no se nos caerá la cara de vergüenza.
Es más, llevemoslé a Riquelme unos pesos por si le hace falta, hagamos una vaquita para los barras de los clubes para cubrir los gastos del próximo hecho delictivo, sigamos bailando por un sueño en el peor de los sentidos y roguemos para que la política nos de razones para protestar sin conseguir, para gritar sin ser escuchados, para actuar para vivir.
Que a ningún mortal se le ocurra preguntar si las declaraciones previas a la final de la Copa hechas por Román afectaron al equipo. Que no se cuestione el amor por River de esos buenos muchachos que cargan unos cuantos muertos.
La idea es decir que me gustaría que pidiéramos y lucháramos con más fundamentos y sustentos. No por la marcha de la semana o el jugador enojado del mes.
Así como estamos, ser sindicalista es una papa y ser rebelde una pose mediática.
Los dejo. Esta tarde tengo un piquete para pedir que el Coyote le gane alguna vez al Correcaminos. De paso no voy a laburar.
Osvaldo Alfredo Wehbe.