Una serie de imágenes satelitales realizadas dos equipos especiales de la NASA observaron en el 2010 que el Amazonas atravesó una sequía sin precedentes.
"El verdor de la vegetación, que es una medida de su salud, disminuyó en un área superior a tres veces y media el Estado de Texas", explica Liang Xu (Universidad de Boston), quien encabeza la investigación.
Las proyecciones climáticas señalan que en el futuro el aumento de las temperaturas y la alteración de los patrones de precipitaciones pueden disminuir la humedad en la región, lo que ocasionaría la desaparición de la selva húmeda y en su lugar nacería una vegetación tipo praderas, explicaron los expertos de la NASA.
Esto supondría la emisión del carbono, alojado en la madera putrefacta, que aceleraría el calentamiento global. El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), de Naciones Unidas, ya puso sobre aviso del riesgo que corre la Amazonía de sufrir sequías más frecuentes y agresivas.
En los mapas se puede ver la reducción del verdor en un área de dos millones y medio de kilómetros cuadrados, es decir, más de cuatro veces el área afectada en la región por la sequía de 2005.
"Los datos de vegetación del Modis sugieren un impacto mayor, más extenso y más prolongado en la vegetación amazónica de lo que se puede inferir sólo a partir de los datos de precipitaciones", afirmó Aridam Samanta (Atmospheric and Environmetal Research Inc.).