Fernando Alonso apenas había girado once vueltas cuando el motor de su Ferrari se paró en la entrada al Estadio y tuvo que ser remolcado hasta su box, del que saldría un cuarto de hora antes de finalizar la sesión de entrenamientos para hacer otros once giros y rebajar en casi dos segundos el tiempo que había marcado antes de que el F10 lo dejara tirado (1:24.580).
Mientras el asturiano permanecía a la espera de que el equipo solucionara los problemas de su auto, que estreno en Montmeló sus nuevas llantas, Mark Webber, de Red Bull, volaba sobre el asfalto barcelonés.
El piloto británico, que hizo tandas de cinco vueltas bastante ligero de combustible, marco el mejor tiempo de la mañana(1:21.487), rebajando una y otra vez sus propios registros y confirmando que el RB06 va realmente rápido en la puesta a punto. Webber le saco más de un segundo al alemán Nico Rosberg, Mercedes GP, casi dos al español Pedro Martínez de la Rosa, BMW-Sauber, quien realizo el cuarto mejor tiempo.
Por su parte, el piloto de Toro Rosso Jaime Argersuari, séptimo en la tabla de tiempos fue el que más permaneció en pista: realizó 72 vueltas.