Mientras en la mayoría la zona núcleo los productores penaron con esta campaña triguera, en Entre Ríos la cosecha resulta muy buena.
Es que los rendimientos obtenidos hasta el momento, cuando se ha recolectado el 45 % de la superficie implantada, llaman la atención de manera especial porque en el presente ciclo se aplicó muy poca tecnología.
A pesar del fuerte endeudamiento --consecuencia de la última sequía que devastó la cosecha gruesa--, la incertidumbre por las cotizaciones del cereal y el temor a un nuevo “garrotazo” del Gobierno, los chacareros entrerrianos apostaron al trigo y les fue bien.
Los ayudó la suerte, claro, porque al revés de lo que sucedió en el resto del país, en Entre Ríos llovió bien y en los momentos justos para que los cultivos tuvieran un correcto desarrollo fenológico.
Así, entonces, esta semana el rinde promedio provincial se ubicó en 3.628 quintales por hectárea, según el último relevamiento del Sistema de Información de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos (Siber).
La cifra, por cierto, es muy interesante porque el rinde promedio histórico en Entre Ríos se ubica en los 27 qq/ha. Hubo, incluso, casos excepcionales: en un lote de 40 hectáreas en donde se aplicó un paquete tecnológico de punta se lograron 74 quintales.
La Ing. Agr. Gladys Eguía, responsable técnica del Siber, en este sentido, recordó que Entre Ríos “fue la única provincia que tuvo agua”, los productores “se arriesgaron a sembrar” y a pesar de que se aplicó muy poca tecnología “se tenía toda la fertilización de la soja y el maíz del año pasado, lo que ayudó”.
Hay lotes “de 6.500 kilos y hasta alguno de 7.400 kilos”, destacó la profesional, aunque aclaró que estos casos muy puntuales no son extrapolables al resto de la provincia. “No se puede generalizar, se trata de un solo lote”, subrayó.
En los últimos días, sin embargo, el clima, otra vez, castigó a algunos productores: cayó granizo en varias zonas de la provincia y hubo daños en lotes trigueros, no cuantificados todavía. El exceso de humedad, además, afecta la calidad del cereal, cuyos primeros análisis revelan una baja en ese ítem.
No obstante, el fenómeno no incidiría en la producción total por lo que, según opinan técnicos del sector, Entre Ríos tiene la posibilidad de lograr una cosecha récord.