La policía sudafricana sufrió el primer gran susto en la organización del Mundial de Fútbol 2010, con una amenaza de bomba en el centro de convenciones de Ciudad del Cabo, donde para hoy está programado el sorteo de los grupos, en que Argentina es una de los ocho cabezas de serie.
Durante una hora, los uniformados impidieron el paso a los invitados y la prensa que se acercaban con varias horas de adelanto al sorteo.
Trascendió que una persona identificada como periodista advirtió que en un bolso tenía una bomba, tras lo cual intentó escapar, pero fue detenido.
A continuación, un miembro de la brigada de explosivos se calzó un traje de protección, y comprobó que era una falsa alarma porque en la bolsa había sólo una cámara de fotos.
En un operativo con perros policía, equipos de explosivos y decenas de agentes, Sudáfrica quiso probar que estaba preparada para cualquier eventualidad, mientras les filmaban cámaras de las televisiones de todo el mundo.
La Policía, el Ejército y los servicios de inteligencia están en estado de alerta en toda la ciudad para el sorteo, donde se espera la llegada de personalidades del espectáculo, de la política y del fútbol.